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Cuentos de la antigua Grecia

sábado, 9 de enero de 2010

Madonna


Acrílico sobre tabla. 68 x 60 cm. Otoño de 2009

9 comentarios:

Isolda dijo...

A eso le llamo retratar el alma. ¡Qué hermosura! Belleza, serenidad y dulzura, la de tu Madonna.
Me encantan los brochazos sinuosos que parece no van a conducir a ninguna parte y que consiguen el todo que te propones.
Besos admirados

carmensabes dijo...

Divina pintura, tiene infinitos matices, me encanta.

Flamenco Rojo dijo...

Madonna digna de un maestro…Tal para cual.
Me parece extraordinaria. Enhorabuena.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Nunca mejor un título para un rostro.

Mariano dijo...

Gracias Isolda, Carmen, Flamenco y Amando. Vuestras palabras me animan mucho.
Un abrazo.
Mariano.

Beatriz Ruiz dijo...

Mi amigo...

Puedo saber de quién es esa hermosa cara de la Madonna???... Ese rostro que testimonia bondad???...

Tengo la respuesta, pero no sé si quieres hacerla pública...

Besos...

Mariano dijo...

Beatriz: Mejor dejar que el poder evocador de la imaginación prevalezca sobre los datos que dan testimonio de la realidad.

Besos.
Mariano

Anónimo dijo...

Bellísima "La Madonna". Y es ella, la madonna de Bastardilla, la musa del artista, la sobrina querida de ojos grandes y serenos. No la disimulan ni el tocado egipcio ni las pinceladas a golpe del busto. Al verla a mí me ha brotado del susconsciente otro atributo suyo que me gusta hasta la emoción: su nombre. Ese nombre que fue el pilar que me sostuvo tantos años, el de la primera Pilar de la familia. Tío Pepe.

José Bretones Salinas dijo...

Convengo con J. A. Miranda en esa honradez artística que él advierte en toda tu obra, Mariano. Y siendo así, a la vista de esta Madona o nueva dama mitotógica, la "Dama de Bastardilla", ¿cómo no sentir curiosidad por qué características espirituales de la modelo has querido reflejar en su gesto meditativo, en su mirar sereno y penetrante, en su belleza tan natural o su tocado ibérico? Yo la conozco desde que nació, pero por fuera. Tú la conoces mejor y por dentro. Por eso miro y remiro el cuadro y deduzco el significado de sus rasgos y estoy seguro de que representan eso que nos parece, es decir la verdad, toda su verdad interior.